¡¡¡Muy estimado Chuchito!!!

Un gran saludo. Me atrevo hacer un comentario a tu muy interesante artículo del ajedrez infantil, sobre todo lo que se refiere a lado femenino (¡ósea de la niñas!). Supongo que los casos más conocidos en el estado, son la Maestra Internacional  Aurora Esquivel y tú Web Master Diana Rodríguez; ambas con padres que las apoyan mucho en su carrera ajedrecística, que es el punto básico en el crecimiento de los jugadores; tú mismo has tenido ese apoyo de los tuyos. Otras niñas que he observado son jugadoras de excepción, para un futuro muy cercano son, entre otras claro esta: Isabel Chapa, Vanessa Donjuan y Carolina Villarreal.  La gran mayoría de los jugadores de ajedrez, somos empíricos y muchos muy independientes y hasta solitarios (no voy a entrar en discusiones psicológicas, pues en nuestro gremio hay muchos galenos del área y no quiero que me encierren en la Carlota); y por lo mismo no creo que hayan sido apoyados por sus padres o entrenadores profesionales. Entonces, Punto 1: ¡el apoyo de la familia es primordial!

Como comentario al margen: he notado que aunque hay jugadoras muy fuertes, ¡son minoría!, y es que los niños por naturaleza son más aventureros, y el juego de ajedrez debe ser tomado, siempre, como una batalla épica; como lo dijo el Gran Maestro Holandés Ree, y por lo tanto los niños son proclives al mismo.

Expondré un poco de mi caso, cuando nació mi hija mayor, el primer comentario que me hice fue: “¡aquí está la próxima campeona del ajedrez!”, claro, como todo papá, mi deseo interior es que esto sea una realidad, pero del dicho al hecho… No saben el trabajo que es entrenar a una niña (o niño), sobre todo porque se les ha de enseñar algo que es abstracto, vamos algo que no existe; simplemente intente explicar al alumno que la idea del juego es comer al rey enemigo, cuando en realidad ¡esto nunca ocurre!, o un peón al paso, el ahogo, tablas por repetición, perder por tiempo, etc… se necesita una paciencia de santo, tener un estómago a prueba de todo (¡porque duele mucho comerse el coraje! cuando queremos que hagan lo que nosotros queremos, y el niño aún no esta listo). Punto número 2: Paciencia a prueba de todo, y cuando hablo de esto digo: ¡paciencia de años!

Además, no podemos explicar lo que no sabemos; si no somos jugadores prácticos, con mucha experiencia, siempre será mejor dejar a nuestros hijos con un buen entrenador; y gracias a Dios, en Nuevo León ya hay muchos. Punto 3: Un buen y capaz entrenador es necesario.

Mi hija me advirtió un día: “Papá, yo no quiero jugar contra niños (entiéndase hombres)”, a lo que contesté: “Perfecto” Pues sé que una niña, puede llegar hasta el campeonato mundial femenil, sin jugar contra un hombre jamás. Pero considero que para que una niña suba de nivel, debe jugar en torneos mixtos; y por cierto mi hija ¡ya jugo uno! Punto 4: La práctica es muy necesaria, además de la teoría claro.

Saludos a todos y por favor ¡sean felices!

P. Karpov

Nota: El ajedrez, no es un juego caro en principio, pero cuando se busca tener un jugador PRO en casa, les aseguro deberemos empezar a abrir la cartera: piezas, tableros, relojes, entrenadores, computadoras, inscripciones y viajes, muchos viajes a competir; pero mi experiencia, que hoy comparto, me recuerda que el juego del ajedrez, como muchos otros deportes: enseña a todos un mundo nuevo y muy “padre” que llenara nuestra vida de muchos momentos de alegría.

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